Proyecto Navalcarnero

Información Proyecto

Tipo de proyecto
Reforma Integral
Ubicación
Navalcarnero, Madrid
Superficie
70 m²
Precio
88.000€
Duración
10 semanas

Reformar cuando no es necesario es cuando mejor se hacen las cosas

No todas las reformas nacen de un problema.
En este caso, la vivienda funcionaba. Estaba bien. Pero la familia —cuatro miembros y uno en camino— sabía que podía estar mucho mejor.

Querían más luz, una entrada con presencia, una zona de día conectada y, sobre todo, una cocina que acompañara su forma de vivir. Porque cuando cocinar es parte importante del día a día, la casa tiene que estar a la altura.

Estrategia de proyecto

El proyecto se centró en transformar la planta baja sin perder lo que ya funcionaba, pero llevándolo a otro nivel.

La decisión clave fue unir cocina y salón para crear un espacio continuo, más amplio y luminoso. Sin embargo, había una condición clara: la cocina debía poder cerrarse cuando fuera necesario.

Tras estudiar distintas opciones, se diseñó una solución a medida que resuelve todo el conjunto: un cerramiento de vidrio en forma de “L”. Esta pieza permite que la cocina funcione como un espacio abierto en el día a día, pero también ofrece la posibilidad de aislarla sin perder luz ni conexión visual.

Además, este mismo elemento se aprovecha para organizar la zona de escaleras, cerrando el acceso de subida y bajada e integrándolo dentro del diseño general de la planta.

Retos

Soluciones

Resultado

El resultado es una vivienda que, sin necesidad de transformarse por completo, cambia radicalmente en cómo se vive.

La planta baja gana luz, continuidad y equilibrio. La cocina pasa a ser protagonista, conectada con el salón pero con la capacidad de adaptarse a distintos momentos del día. El cerramiento de vidrio no solo resuelve una necesidad funcional, sino que se convierte en el elemento que ordena todo el espacio.

Cada decisión responde a una forma de vivir concreta. Y eso se nota en el resultado.

Porque cuando una reforma no es urgente, se hace con más criterio.
Y cuando hay criterio, el resultado siempre es mejor.