Proyecto Salamanca

Información Proyecto

Tipo de proyecto
Reforma Integral
Ubicación
Barrio Salamanca, Madrid
Superficie
140 m²
Precio
120.000€
Duración
14 semanas

Diseñar una casa donde convivir también es saber separar

Hay casas donde todo ocurre en el mismo espacio.
Y el reto no es abrirlo todo, sino conseguir que cada uso tenga su lugar sin perder la conexión.

Héctor y Laura lo tenían claro: querían una vivienda luminosa, abierta y pensada para su día a día en familia. Pero había una necesidad muy concreta que condicionaba todo el proyecto: integrar un espacio de trabajo dentro del salón sin renunciar a la intimidad.

Estrategia de proyecto

La intervención partió de una reforma integral completa, incluyendo renovación de instalaciones y climatización, pero con un foco claro desde el inicio: ordenar la zona de día como un único espacio continuo, bien estructurado.

La cocina se convirtió en la protagonista del proyecto. Se planteó como una pieza abierta hacia el salón, conectada visualmente pero con una organización que permite que cada ambiente mantenga su identidad.

El acceso a la vivienda se transforma en una secuencia limpia y abierta que conduce directamente a este gran espacio común, generando una sensación de amplitud desde el primer momento.

El despacho, el verdadero reto

El mayor desafío del proyecto fue integrar un espacio de trabajo dentro del salón que no interfiriera en la vida familiar.

La solución fue diseñar un cerramiento a medida combinando vidrio y madera, con grandes puertas correderas. Este elemento permite que el despacho funcione como un espacio completamente independiente cuando es necesario, pero que también pueda abrirse e integrarse en el conjunto.

De este modo, se consigue algo complejo:
trabajar con privacidad sin desconectarse del resto de la casa.

Retos

Soluciones

Resultado

El resultado es una vivienda que funciona en distintos niveles sin esfuerzo.

El espacio de día fluye de forma natural, con la cocina como eje principal y el salón como lugar de encuentro. El despacho, integrado pero independiente, responde a una forma de vivir actual donde trabajar desde casa forma parte del día a día.

La combinación de materiales —madera, tonos neutros y vidrio— aporta equilibrio y calidez, mientras que la luz natural recorre todo el espacio sin interrupciones.

Cada decisión se tomó en fase de proyecto, anticipando necesidades reales y evitando soluciones improvisadas en obra.

Porque cuando una casa tiene que responder a muchas cosas a la vez, la diferencia está en cómo se ordena el espacio.